12 de julio de 2013

Fantasma




¿Una vez que muera iré al cielo o al infierno? Ese tema dejó de preocuparme, estoy convencido de reunir los requisitos necesarios para convertirme en un fantasma y permanecer en este mundo.

8 comentarios:

  1. Bueno, Miguel, la trascendencia es eso mismo, el recuerdo, bueno o malo, que se tenga de uno. De todos modos, si uno lo hace bien en la vida, no le hace falta otra, y menos eterna.
    Muy agudo y divertido. Y la imagen es excelente.
    Juan M

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  2. Hay en la sociedad fantasmas que asustan más que uno del más allá.

    Me parece estupenda la imagen que has conseguido.

    Feliz fin de semana!

    http://ventanadefoto.blogspot.com.es

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  3. Creo que de fantasmas quedamos los que no creemos ni en el cielo ni en el infierno. jaaa Debe ser interesante tener entidad fantasmal para vagar por ahí.
    Beso va, Miguel
    San Montelpare

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  4. Hola Juan Manuel!
    Totalmente de acuerdo contigo, aunque no he de negar que me llama mucho la atención eso de flotar libremente por ahí, si asustar a nadie, claro.
    Un abrazo y gracias por la visita.

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  5. ¡Existen personajes de carne y hueso que dejan helados a los mismísimos espíritus!
    Es verdad que no se necesita ser fantasma para espantar a más de uno.
    Gracias por tus comentarios y feliz fin de semana para ti también!

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  6. ¡Así es! Tener las cualidades propias de un fantasma seguramente sería una experiencia alucinante. Pero bueno, esperemos nos falte un buen rato para descubrirlo.
    Beso grande de regreso San!

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  7. Y existen nuevas experiencias... Por ejemplo traspasar una pared, viajar cómodo en el colectivo, participar en una obra de teatro sin interferir la actuación.
    ¡Saludos!

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  8. ¡Claro!
    Imagina todas las bondades que conlleva ser fantasma, poder hacer todas y cada una de las cosas que nos plazcan y a la hora que sea sin ser vistos ni molestados por nadie.
    En este momento me vienen a la cabeza algunas otras experiencias, además de las que mencionas, pero ya serán tema para otro micro.
    ¡Abrazo fuerte Diego!

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