Ayer en la carretera encontré volteado un camión lleno de palmeras y al chofer gritando: ¡Ayúdenme con las palmas! Todos los presentes aplaudimos, fue un momento hermoso.
Mi psicólogo me dijo "Escríbele cartas a las personas que odias y después las quemas". Ya lo hice pero ahora no tengo idea de que hacer con las cartas.