Jajajaja…. A no desanimarse y en lugar de ver el vaso medio vacío, mejor míralo medio lleno… (peor hubiera sido que te den el papel de “pasivo” en una película porno de otro tipo) ¡Un gusto leerte después de mucho!
Qué joya de microrrelato: brevísimo, directo al hígado y con una ironía que se relame a sí misma. Manejas el humor negro con precisión quirúrgica: en una sola línea perfila un personaje, una historia y una derrota monumental. El narrador no solo tiene “mala suerte”: es el paradigma del perdedor que ni siquiera en la fantasía ajena logra participar del deseo.
La genialidad radica en el contraste. Lo que debería ser una oportunidad jugosa (actuar en una película porno) se convierte, por una broma cruel del destino, en la confirmación de su insignificancia. Ni siquiera en la ficción se le concede un momento de gloria erótica: su papel es desaparecer, dejar el espacio a otros más “afortunados”. La vida, parece sugerir el relato, tiene un talento exquisito para humillarnos incluso cuando creemos haber tocado fondo.
Si Kafka hubiese tenido sentido del humor, habría escrito algo así después de una mala noche. Es el clásico “perdedor existencial” pero pasado por el tamiz del sarcasmo ibérico: aquí el absurdo no aplasta, sino que hace reír. Una carcajada amarga, claro; de las que suenan a resignación lúcida.
¡Hola Joselu! Celebro que te guste y además agradezco mucho tus palabras así como el que te hayas tomado el tiempo para pasar a visitarme, siempre eres bienvenido.
Jaja sigue adelante, en la segunda parte de esta película, te contratan a una secretaria. Es lesbiana, eso sí. Esta mala suerte que no se acaba jeje Va un abrazo, Miguel.
Jajajaajjajajaja
ResponderEliminarJajasajajaajaaajajaja
Buenísimo, jajajajaajaaaa
¡Que gusto Xavi! Me subes un poco la moral, jajajaja.
EliminarAbrazo.
Así no te resfrías, que está el tiempo muy alborotado.
ResponderEliminarUn abrazo.
Jajajajajajaja, tienes razón, además, ojos que no ven, corazón que no siente.
EliminarUn abrazo Chema.
En otro tipo de películas, se demuestra lo que se vale.
ResponderEliminarEn esas, no.
Un abrazo.
Así es Verónica, por ello agradezco que no me hayan dado un papel más preponderante. Además solo es ficción, aclaro.
EliminarUn abrazo.
Jajajaja…. A no desanimarse y en lugar de ver el vaso medio vacío, mejor míralo medio lleno… (peor hubiera sido que te den el papel de “pasivo” en una película porno de otro tipo)
ResponderEliminar¡Un gusto leerte después de mucho!
¡Juan Carlos que gusto! Jajajajajaja tienes toda la razón, mejor es no quejarse pues hay cosas perores en ésta vida.
EliminarUn abrazo.
Qué joya de microrrelato: brevísimo, directo al hígado y con una ironía que se relame a sí misma. Manejas el humor negro con precisión quirúrgica: en una sola línea perfila un personaje, una historia y una derrota monumental. El narrador no solo tiene “mala suerte”: es el paradigma del perdedor que ni siquiera en la fantasía ajena logra participar del deseo.
ResponderEliminarLa genialidad radica en el contraste. Lo que debería ser una oportunidad jugosa (actuar en una película porno) se convierte, por una broma cruel del destino, en la confirmación de su insignificancia. Ni siquiera en la ficción se le concede un momento de gloria erótica: su papel es desaparecer, dejar el espacio a otros más “afortunados”. La vida, parece sugerir el relato, tiene un talento exquisito para humillarnos incluso cuando creemos haber tocado fondo.
Si Kafka hubiese tenido sentido del humor, habría escrito algo así después de una mala noche. Es el clásico “perdedor existencial” pero pasado por el tamiz del sarcasmo ibérico: aquí el absurdo no aplasta, sino que hace reír. Una carcajada amarga, claro; de las que suenan a resignación lúcida.
Saludos
¡Hola Joselu! Celebro que te guste y además agradezco mucho tus palabras así como el que te hayas tomado el tiempo para pasar a visitarme, siempre eres bienvenido.
EliminarUn fuerte abrazo.
Muy mala suerte, es el peor de los personajes, en esas películas.
ResponderEliminarY que lo digas, jajajajaja. Actué como todo un profesional pero no volví a ser convocado para ningún otro papel, ni hablar.
EliminarUn abrazo.
Jaja sigue adelante, en la segunda parte de esta película, te contratan a una secretaria. Es lesbiana, eso sí. Esta mala suerte que no se acaba jeje Va un abrazo, Miguel.
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