19 de julio de 2013

Duro golpe



El escéptico presuntuoso entendió que si no se cree en nada, se termina por despreciar todo.

2 comentarios:

  1. Le he dado unas vueltas a la idea de ser escéptico y presuntuoso a la vez, y creo que el escepticismo no admite la vanidad, porque acaba pervirtiendo una actitud que me parece correcta. De ahí que ese personaje acabe despreciando todo, incluso a sí mismo. Es muy fino y enrevesado el juego de conceptos.
    Un saludo
    Juan M

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  2. ¡Exacto!
    Esta persona llegó a sentirse superior a todo y a todos puesto que al no creer en nada estaba convencido de que su verdad era absoluta e irrefutable. De ahí que su presunción haya ido en aumento progresivamente hasta llegar al punto de autodestruirse.
    Un saludo Juan Manuel y como siempre, gracias por tus comentarios!

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